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Mostrando entradas con la etiqueta Silvia Huelves. Mostrar todas las entradas
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domingo, 18 de agosto de 2019

9+10/12 ACCIÓN

3:07 0 Comments
La segunda parte del intercambio franco-alemán nos llevó en furgoneta hasta Wüppertal.
Esta ha sido mi tercera vez en Alemania y me ha servido para aprender bastante más sobre su historia y su cultura. El museo de historio de Ordensburg Vogelsang impresiona por su pasado y por su paisaje. En un paraje natural protegido, los nazis decidieron levantar una escuela para formar a sus futuros dirigentes. Traían a muchachos elegidos por los ayuntamientos de sus pueblos y los recibían con todo tipo de preferencias y comodidades. Las instalaciones dejan entrever el desarrollo del que disfrutaban en la época.



También pudimos visitar Köln y algún que otro pueblo de los alrededores.
Además, esta vez, el traductor tenía preparados más talleres para trabajar el idioma y alguna que otra palabra se me ha quedado.





Viaje de vuelta, aún más largo, en la misma furgoneta y, una vez en Tours, el Aucard Festival. Miguel se había apuntado a pasar a verme en su regreso desde Líbano. El festival chuli, chuli. Son festivales a otra escala, con otro ambiente. Mucho más barato y con conciertos que logran emocionar a un público que va, a veces, sin conocer de antemano a los músicos, listos para dejarse sorprender. La Ruda, Belako, La Jungle... por mencionar algunos grupos, han sido parte de mis descubrimientos.
Y con Miguel, tan bien como siempre, todo fácil. Alguna vez me contó que cuando le preguntaban cuál era su mayor cualidad respondía que su punto fuerte es que es bueno en todo. No utilizo palabras textuales pero la idea está ahí. Y es que es un poco verdad.

Dos días y corriendo, en avión, a Madrid. Para firmar unas cosillas y para desquitarme celebrando el cumple de mis sobris (¡3 añazos ya!) y viendo a amigos. El próximo eventazo será la boda de Rubén y Naira :)



La vuelta la hice directa a Lille pasando por Bruselas. La semana de trabajo y la asamblea general de la asociación me han dado una visión global de los diferentes proyectos que abarcan Les Compagnons. En el debate animado del viernes, un ejercicio muy recomendable, pude escuchar la versión de "salariés" y "bénevoles" sobre los mismos problemas que experimentamos los "volontaires".



Durante la semana estuve trabajando en el grupo de la cabaña. Sorprendentemente, todo el diseño estaba muy bien organizado. Fueron una sesiones de trabajo muy agradables con un resultado más que satisfactorio. ¡A repetir!
El 21 de julio celebramos "la fête de la musique" y bailamos de esa forma que he aprendido en el extranjero. Así un poco sin estilo y sin ningún tipo de vergüenza pero que, al final, queda hasta bonita.



El fin de semana nos acercamos con el padre de Chloe a algún pueblo cerca de Dunkirk para conocer la casa para refugiados. Es un proyecto en el que Chloe lleva presente desde que en verano hizo un voluntariado con el centro de mujeres de The Jungle, en Calais.
En todo este mundo de asociaciones, hay personas con una serie de valores sobre la solidaridad que les llevan a tomar decisiones que se escapan al entendimiento de la mayoría. Han recibido una casa enorme que ha donado una mujer. Estudiantes de máster en arquitectura, un arquitecto y todos los voluntarios que pasarán para echar una mano, han empezado ya a trabajar para montar una comunidad que aloje a familias de refugiados en una situación de especial vulnerabilidad. Así mismo, los voluntarios del centro de mujeres y los propios voluntarios que trabajan haciendo funcionar la casa, vivirán ahí.
Hay muchísimos aspectos interesantes que se mezcla en una experiencia así. Mucha gente trabajando mucho por razones que no se aprenden en la enseñanza obligatoria.

Por fin, en julio, mis padres llegaron para visitarme. Bajé hasta Bordeaux con un coche alquilado en Ouicar y haciendo Blablacar... Visitamos La Dune de Pilat, la ciudad de Bordeaux, La Rochelle y l'Île de Ré. La verdad es que el viaje empezó de forma intensa y logramos mantener el ritmo hasta el último día, el domingo descansamos.


Me quejo pero no debería de tener queja. Ya veremos si a mis 60 sigo tan dispuesta a probar cosas nuevas. Hubo momentos de tensión y cuando, durante el tercer día de visitas de los castillos del Loira, propuse un baño en un río que estaba a unos quince minutos de distancia andando, mi madre petó un cable.

A pesar de todo, yo calificaría el viaje como un éxito y creo que ellos también terminaron haciendo un balance positivo. Espero que para la próxima vez que les proponga una visita, haya donde me encuentre, hayan olvidado el cansancio y vuelvan de buen grado. Por mi parte, prometo tener más en cuenta su edad a la hora de organizar nuevos itinerarios.

En lo relacionado a las acciones de Les Compagnons, el verano se ha presentado más interesante. Hicimos camping en una casa cerca de un lago, Lac des Hommes. Realizaron una formación de varios días sobre los acabados de cal y cáñamo y yo llegué a tiempo para terminar los últimos muros.



A estas alturas ya nos ponemos a mediados de julio y las dos últimas semanas las he pasado sin moverme de Tours. Este tiempo me ha servido para experimentar una sensación de haber creado un inicio de vida con la gente de esta ciudad. Unos días más o menos tranquilos, con bastantes visitas a las distintas "guinguettes", la estancia fugaz de Eleni la griega y... eso.

A un día de Marruecos sólo puedo destacar la falta de información sobre el proyecto, el programas y la organización en general. Así que, mejor lo hablamos a la vuelta.













domingo, 30 de junio de 2019

7+8/12 UN NO PARAR

12:18 0 Comments



Muy a mi pesar voy a hacer esta entrada "à l'arrache"; expresión que viene a designar una acción realizada de forma precipitada, improvisada,... para salir del paso. El francés es bonito.

Voy a intentar dedicar todo mi cariño a plasmar las sensaciones vividas y las vivencias compartidas y si peco de algo, espero que sea de olvidarme datos sin importancia y actividades cotidianas.

He dormido en demasiados sitios diferentes en las últimas semanas. He conocido a muchas personas y he compartidos nuevos momentos con las de siempre. 

Este año he experimentado por primera vez cómo nuestro camino pasado vuelve de vez en cuando hasta el presente para regalarnos anécdotas y casualidades difíciles de creer. Para describirlo de forma gráfica, diría haber estado polinizando flores, echando miguitas por aquí y por allá... y empezar a percibir ahora los resultados de mis acciones anteriores. En general, han sido anécdotas que me han aportado una sonrisa pero nada demasiado trascendente. Sin embargo, estoy convencida de que son esas semillas que plantamos de forma consciente, que cuidamos con mimo y con cariño, las que terminarán por convertirse en momentos mágicos que den sentido a nuestro camino. 

"Bref", que brindo por los que llevan tiempo y quiero que sigan, por los que han llegado para quedarse y por los que vendrán.

Ahora al lío.

Hice una visita a fugaz a la familia, después del seminario en Narbona, parando en Toulouse para coger el bus y aprovechando para saludar a Tomás.


Vale la pena hacer km para compartir cualquier momento con los nuestros pero, en especial, cuando son momentos decisivos. Ahí la tenéis, a la campeona, entre barreras de plomo para no transmitir la radiación que le habían dado en forma de pastilla.

De lo que me han contado, por estar lejos, me he enterado de la mitad y ahora puedo recordar y repetir aún menos... Se hace difícil pero, ver que tantos familiares y amigos han llenado cada hueco para demostrar cada día su interés, me deja un poco más tranquila.

Además, con que luche por ella misma, la mitad de lo que ha luchado durante toda su vida por todos nosotros, no habrá nada que se le ponga por delante.

Siguiendo más o menos un orden cronológico, abajo una foto del encuentro de profesionales que tuvo lugar en París para hablar sobre la reutilización de materiales de construcción. Me parece un campo que reúne varias de mis inquietudes y que tiene mucho futuro. Por el momento, mantengo los ojos y oídos muy abiertos para enterarme de todo lo que pasa aquí y, ¿quién sabe?... quizás en un futuro contribuir a su desarrollo en España.
 Table ronde du réemploi organisée à la maison des Canaux par @lea credidio / Möbius et Lucile Hamon / Backacia.

Salimos un miércoles en un coche alquilado y recorrimos la costa hasta llegar a Lorient. 

La foto es de cuando decidimos hacer acampada en una playa de Bretaña... Hacía más frío del que nos hubiese gustado y no pudimos darnos el primer baño del año. Aún así, playas bonitas y tranquilas. 

Montamos todo el tenderete en una calita cobijada por las rocas. A las 03.00 de la mañana nos despertamos por el sonido del agua a la altura de nuestras orejas. Habíamos intentado alejarnos lo máximo posible para protegernos de la subida de la marea... pero aún así parecía no ser suficiente. Durante un par de horas, estuve despertándome cada 20-30 minutos para abrir la tienda y comprobar que el agua no nos iba a alcanzar. La próxima vez me lo pensaré mejor antes de montar campamento.














Una vez en Lorient, nos quedamos a dormir con Helen pero Maxim nos acompañó casi todo el tiempo. Marit también vino desde Paris para unirse y, entre todos, hicimos un balance de cómo iba nuestro voluntariado. Dos de ellos ya han terminado y están de vuelta en casita. Les mando un beso.

Nuestra habitación en el Castillo de Brou, Maillé. 
Una semana de intercambio con un grupo de alemanes en Francia para aprender sobre la II Guerra Mundial. También limpiamos un arroyo y mejoramos su recorrido para favorecer que haya más peces.


Mis amigos del sur vinieron para derrochar su alegría con la gente de por aquí. Hubo de todo, hasta algo parecido al buen tiempo. Me quedo con la salida en bici por el borde del Loira. Supimos festejar y madrugar, aunque yo precisamente no tuviese el cuerpo muy asentado. 


Jijiji, una de esas cosas sobre las que no medito lo suficiente y de las que luego podría llegar a arrepentirme... como aquella vez que acepté bailar una canción de Grease en el instituto con Brenda y Tiffany... Bueno, se sobrevive. Y me alegra comprobar que ha sido motivo de muchas carcajadas. Yo,todavía no me he dignado a verlo. No tengo claro qué humor necesito para verme y oírme hablar durante 15-20 min. En sí, una experiencia curiosa. Ahora conozco mejor los entresijos del programa y cómo se lleva a cabo.

Y para terminar tengo que hablar de Marsella. Estuve del 20 al 31 de Mayo trabajando en la asociación y durmiendo en la casa de voluntarios de allí. Me hace gracia que Marsella sea casi como Marbella. Y tener la playa a 15 min en bici y sitios de escalada a 20 min de bus también me recordó a Málaga. Mmm, me he preguntado si me gustaría vivir en Marsella y no consigo responderme. Me gusta la mezcla y la energía que rebosan sus calles. Percibir que hay miles de cosas por hacer y sentir que hay organizaciones donde se está trabajando para lograrlas. Pero los mismo motivos que me atraen de alguna forma me generan cierto malestar. Creo que es bueno que sea así. Ya veremos si llegaré a comprobarlo.

¡Hasta la vista!

jueves, 28 de marzo de 2019

6/12 Ecuador

14:55 0 Comments
Asusta un poco que ya se haya pasado la mitad del voluntariado, la verdad. Los meses restantes vienen cargados de nuevos atractivos: el buen tiempo, visitas de amigos, festivales de música, un intercambio en Marsella, viajes de ocio y la posibilidad de hacer un proyecto en Debdo, Marruecos.



Lo vivido hasta ahora se me antoja como una base necesaria para afrontar el ritmo frenético que va a acompañar el resto del voluntariado.


Empezamos el mes con un concierto de Trucking Sisters en Le Balkanic. Un grupo de New Orleans swing y blues con una puesta en escena entrañable y  sorprendente (uno de los músicos baila claqué en una canción).

Voy a continuar relatando el resto de eventos musicales aunque, como podéis ver en el calendario, han tenido lugar en semanas diferentes.

El día 7, también en Le Balkanic 💓, Jordan tocó con PAK Orkestar y nos hicieron bailar alargando por mucho la duración habitual de los conciertos. El ambiente que lograron me recordó a un día de charanga en el pueblo de mi madre, salvando las diferencias. Sentí el poder de la música para ayudar a cualquiera a evadirse de su día a día y disfrutar del instante presente a base de ritmos alegres y despreocupados. Me resultó imposible no contagiarme del entusiasmo que ponían en cada nota y como jugaban haciéndose guiños constantes entre ellos.

Al día siguiente, más baile. Esta vez, música electrónica: un grupo invitado de serbia: Karpov not Kasparov y un grupo francés: Drame. Todo el mundo bailaba como si no hubiese nadie que pudiese verle. Yo sentí como el ritmo me recorría por dentro. Estuvo muy divertido.

Una semana después, como apertura de Les Ìlots Electroniques, hubo un evento gratuito en Le Prieuré Saint-Cosme. Lo más destacable para mí fue el lugar. Una iglesia reconstruida con una iluminación ambiental muy bien diseñada. El dj ocupaba el altar que en otro momento usó un cura durante los oficios.


Y todavía, un último concierto. De nuevo Jordan tocó con otra agrupación. Está vez en la calle. Creo que el vídeo habla por sí solo y resume, además, el recuerdo que quiero guardar cuando en el futuro piense en Tours.


¡Buah! Si no mejoro mínimamente mi "discapacidad rítmica" (¿arritmia?) este año... no hay esperanza alguna. Nunca había ido a tantos conciertos en mi vida. Salgo a una media de dos semanales.


¿Qué más?


El primer fin de semana Zohra, vino a casa para cocinar algo típico de Algeria y comer con otros voluntarios. Como no me va a leer puedo compartir con total libertad que el estofado no nos quedó muy logrado: se nos quemó un poco y tenía demasiada sal para mi gusto. Por el contrario, el pan fue todo un descubrimiento. A ver si para otra entrada os hago una receta con fotos paso a paso. Otro amigo suyo, un chico de Senegal, a cargo del postre, nos hizo unos cuantos kilos de una especie de macedonia de frutas con yogur. Estaba rico y tuve para desayunar toda la semana siguiente.



Ese domingo me fui a visitar el Château d'Azay le Rideau. Hay muchos y quiero ir completando la lista poco a poco. Creo que todos son gratis hasta los 26 años, pero yo ya tengo que jugar con los primeros domingos de cada mes si me quiero ahorrar unos eurillos.



A la vuelta me paré en el polideportivo de al lado de casa para ver en qué consiste el bike polo. Parte de la idea de cambiar los caballos por bicis. Si me decido a ir un miércoles para probar, ya le dedicaré más tiempo en otra entrada.



Del trabajo con la asociación destacaría:
- El taller de juegos de madera en Amboise, donde construimos "un passe trappe".




- La obra en casa del señor Nekmouche. Es una obra mucho más importante que las obras habituales de la asociación. Partiendo de una casa prácticamente en ruinas, bajo la coordinación de Sebastian, tenemos que lograr una vivienda digna para una familia con cuatro hijos. Yo he podido hacer los planos de acuerdo a la normativa vigente y me ha hecho hasta ilusión volver a conversar con el AutoCAD.



La casa está cerca de Orléans y aproveché para quedar en casa de Phoebe y pasar unos días con otros voluntarios ingleses que trabajan en la Cruz Roja. Juntos hacen que cada conversación devenga en algo más o menos transcendental y me gusta su compañía.



Por último, los voluntarios de Elbeuf (cerca de Rouen) que conocimos en el seminario de inicio y la loca de Diana (Ruta Siete) llegaron el viernes por la noche a casa. Hicimos una visita apresurada de Tours de noche y al día siguiente embarcamos en un Flixbus hacia Burdeos. Allí nos esperaba Pénèlope (Erasmus en Bratislava) para acogernos con los brazos abiertos en su casita en un barrio encantador. Era como estar en un pueblo en pleno centro de Burdeos. Lo tiene muy bien montado. Sigue como la recordaba.



La Gran Duna de Pilat. La más alta de Europa.


Recuperar conexiones de aventuras pasadas es uno de los aspectos positivos que podemos concederle al paso del tiempo. Es como si la red que vamos tejiendo cada año, cada vez se volviese más tupida hasta que en un momento dado se hace transitable permitiendo conectar los puntos.


martes, 5 de marzo de 2019

5/12 Y a seguir sumando

8:47 0 Comments


Ok, ok. Empecemos por lo prometido. El mes pasado os mostraba unas fotos durante la obra de restauración del tejado y aquí os dejo lo que he he hecho con tres de las tejas viejas que quitamos. Son las tejas que están justo antes de la cumbrera, por eso están cortadas en pico, a modo de decoración. Os confieso que he buscado inspiración en Pinterest. Aún así estoy contenta con el resultado.




Siguiente tema a tratar: Ressourcerie La Charpentiere

ressourcerie \ʁə.suʁ.s(ə).ʁi\ féminin
  1. Centre environnemental et communautaire de récupération, réparation, réutilisation et réemploi de déchets pour, entre autres, limiter le volume d’encombrants qui finissent en décharge ou en incinérateur.

¿Qué os parece? ¿Os flipa tanto como a mí? Pues que sepáis que hay muchas y siguen abriendo más y más... con el sistema de consumo actual no dan a basto. He intentado informarme sobre la organización y el equipo necesario para poner en marcha un proyecto de este tipo y parece basarse en un funcionamiento respaldado por una gran cantidad de voluntarios donde los trabajadores son escasos. Además, las ayudas y subvenciones son vitales para la financiación y la consiguiente continuación en el tiempo. Estos espacios juegan una doble (triple...) función: recuperación de materiales, educación y formación en términos de eficiencia energética y reciclaje, inclusión social, fomento de una economía circular, etc. ¿Qué más podemos pedir?

Sin embargo, hasta lo que yo he podido investigar en España lo más cercano que tenemos son los Repair Café. No existe nada tal cual. Bueno miento, hace un mes leí que MARES Madrid está trabajando para desarrollar en Vicálvaro el primer mercado de materiales recuperados. Me parece estupendo y seguiré al tanto de su desarrollo. 

En lo que me toca, sería una especie de sueño poner en marcha un espacio especializado en el reciclaje de materiales de construcción. Tomando conciencia del peso que tiene la construcción en los niveles de contaminación globales... no me explico como durante la carrera es posible pasar sin hablar apenas de la repercusión que de forma más o menos directa tiene nuestra profesión.


Foto simpática del mueble que han construido para reciclar tapones de plástico, pilas, tintas de impresora, etc.

Pasemos al tiempo de ocio. Un gran viaje muy barato y muy largo en autobús para descubrir por fin cómo lleva viviendo Miguel los últimos años. He de reconocer que no se lo ha montado nada mal. Mi primera vez en Suiza y un tiempo magnífico nos acompañó durante todo el fin de semana. Berna, bonita y tranquila. Desde Biel fuimos cada día a las montañas del entorno. Por primera vez hicimos raquetas de nieve y el domingo pudimos esquiar. A ver si puedo seguir manteniendo el ritmo, por lo menos una vez al año... No pido mucho. Todo gracias al patrocinio de la prima de Miguel, un solete. Qué decir tiene que Miguel me cuidó mucho. Se aseguró de que sus amigos me alimentasen bien. Comí el mejor pescado en lo que llevo de voluntariado (y posiblemente también en lo que me queda).


Grupo de amigos que ha formado una cordobesa  en Neuchatel ayudándose de Tinder... hahaha

La vuelta, con parada en Lyon. No podía seguir sin conocer una de las grandes ciudades de Francia. Fue toda una sorpresa que Mathieu estuviese viviendo ahí pero sin duda mejoró enormemente la experiencia. Me acogió en su casa y fue mi guía turístico durante los dos días. Con bici para arriba y para abajo nos recorrimos toda la ciudad.
Me hizo mucha ilusión ver el después de un EVS y comprobar que es posible seguir manteniendo el contacto para vivir más reencuentros bonitos. Además me volví con una buena lista de grupos, libros y películas.

Vista desde la Basílica de Notre Dame de Fourvière.

De vuelta y con energías renovadas, nos pusimos manos a la obra para ayudar a una voluntaria en Service Civique que necesitaba un espacio de trabajo para su cocina. Todo con materiales recuperados.


Resultado de imagen de devenir tours

Viendo esos carteles en cada parada de bus, me informé en la web y resultó ser una propuesta del ayuntamiento de Tours para realizar 8 proyectos en la ciudad incitando a los agentes de la construcción a presentar un programa en colaboración y consenso con vecinos y asociaciones. Para formas los equipos de trabajo realizaron una "fiesta" y yo me presenté ahí sin saber muy bien en calidad de qué iba. Voluntaria de Les Compagnons Bâtisseurs que tienen sus oficinas en uno de los barrios donde se va a intervenir, vecina del mismo barrio y/o arquitecta. También iba a cotillear qué estudios de arquitectura hay en la zona, qué hacen, etc. Cabría esperar que en los próximos meses, hasta Octubre, que es cuando todos los finalistas presentan sus proyectos, va a haber movimiento. Me mantendré atenta. Por el momento, ya he participado en varias reuniones que el centro social de mi barrio está teniendo con distintos arquitectos y es de gran ayuda para mejorar mi francés a un nivel más profesional.



Esta es una foto de un día de trabajo que me gustó especialmente. Ya puedo decir que he montado (ayudado a) la fontanería de un cuarto de baño. Bueno, el agua fría y el agua caliente. El saneamiento todavía no está empezado. Pero ya llegará. Soldé mucho :) Laurent siempre tiene mucha paciencia conmigo y es un gustazo trabajar con él.

Como veis, todo bien.

Me acabo de dar cuenta de que termino la publicación sin mencionar mi cumpleaños... hahaha La verdad es que la celebración ha sido un poco así. Es lo que tiene estar lejos de casa. Hubo picnic, hubo tarta (al día siguiente) y lo pude celebrar poquito a poco con todos. Sin una gran fiesta pero con muchos buenos momentos.

miércoles, 6 de febrero de 2019

3+4/12

13:47 0 Comments



Música para acompañar la lectura y, sin duda, el concierto más divertido del mes:
Waï Afrobeat

Voy a fusionar el final de 2018 con el principio de 2019 por falta de tiempo y porque en realidad no tengo la sensación de que nada se haya acabado ni de haber empezado nada nuevo.

Las dos primeras semanas de diciembre se me pasaron volando deseando volver a casa. Y a día de hoy no soy capaz de recordar nada especialmente memorable. Aún así, estoy segura de que los días me cundieron y supe aprovecharlos. Don't worry.

Image may contain: one or more people, night and outdoor
Free-fit concept. Todos los lunes, por mucho frío que haga. ¡Y es gratis!

Una vez en casa, no me moví mucho, la verdad. Sin embargo, pude ver a quien tenía que ver y comí mucho más de lo que debía.


Cuando las chocheles me siguen el rollo para tenerme contenta... Composición basada en la serie Peaky Blinders.

Cada vez que vuelvo y paseo por el centro de Madrid, me encariño un poco más de sus calles. Sigo sin verme viviendo ahí pero por algún motivo extraño empiezo a ver la ciudad con otros ojos.



Volé a Nantes e hice noche en casa de Olivier y Baptiste. Hicimos una raclette y compartimos el embutido que había traído de Extremadura. Volver a pasear por las calles que en otro momento transitaba a diario me movió algo por dentro. Un poquito. Te da una nueva perspectiva del presente, del pasado y del futuro.


Una vez ya en Tours y sin apenas días para "asentarme" de nuevo, llegó Ania. Ania fue mi compí de habitación durante la mitad de mi año de Erasmus en Bratislava. Aunque esos meses fueron los únicos que vivimos cerca, es una amistad imprescindible. Ambas hemos sido testigo del transcurso y los cambios experimentados en estos últimos años. Es mágico ver la evolución de Ania versión 2014 hasta la mujer que es a día de hoy. Nos hacemos mayores y ella está decidida a recabar conocimiento y sabiduría.


De forma espontánea me apunté a un evento de bádminton que encontré en Facebook y que organizaba Tours' Angels, una asociación que promueve la inclusión del colectivo LGTB a través del deporte. Nunca había estado en un campeonato con tan buen rollo. Había muchos participantes y los partidos duraban todo el día con parada para comer todos juntos. Eran partidos de dobles que jugábamos por equipos de tres. Mis compis y yo quedamos primeros y me llevé una medalla para casa. La primera fuera de España.






El último fin de semana me apunté al Parlement Libre des Jeunes. Iba sin tener muy claro a qué. Pero fueron dos días entretenidos y amenos.



Nos juntamos unos 25 jóvenes que divididos en grupos trabajamos en diferentes temas para dar respuesta a los retos que encontramos en nuestro entorno. Yo estaba dentro del grupo de medio ambiente y terminamos planteando una marcha a lo largo del río Cher para recoger basura, concienciar a la población sobre la importancia del reciclaje y distribuir un mapa con direcciones de interés en Tours ("ressourcerie", punto limpio, tiendas de segunda mano, tiendas de reparación de bicis, etc.). A ver si lo terminamos de llevar a cabo... Estamos trabajando en ello.


Para finalizar, unas fotos de días sueltos de trabajo en la asociación:






En el post de febrero os mostraré lo que he hecho con tres de las tejas viejas que cambiamos.

Como no hay demasiadas obras, nos hemos entretenido en hacer algunas mejoras en nuestro propio apartamento:

  
Estantería para el cuarto de baño y jardinera para la terracita.

A MÁS VER.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

2/12

3:13 0 Comments
Tengo que tirar de agenda y todo el repertorio de fotos para poder abordar esta segunda entrada con cierto rigor y sin olvidar ningún acontecimiento importante.

Lo cierto es que, aunque creo que me he movido menos, tengo una sensación más caótica que el mes pasado. Todavía sigo vivienda cosas nuevas y conociendo a gente casi a diario. Me debato entre la necesidad de lograr una cierta rutina para abordar las obligaciones que me he traído desde España (estudios a distancia y algún trabajillo) y el deseo de exprimir al máximo todo lo que esta experiencia tenga que aportarme. Además, me gusta disfrutar de que aquí dispongo de más tiempo libre para seguir conociéndome mejor a mí misma, hacer manualidades varias y darle caña al francés. No me faltan horas de sueño pero no me sobra ni un segundo.





Siguiendo un orden cronológico...

A finales de octubre tuvimos un encuentro con los voluntarios de nuestra misma asociación que trabajan en otras ciudades. Pasamos tres días en París y fue una ocasión para aprender un poco más sobre la historia y la organización de Les Compagnons Bâtisseurs. Aprovechamos para visitar Montmatre y el barrio africano y, sobre todo, para disfrutar de la pensión completa (no es habitual comer primer, segundo plato y postre).

Auberge de jeunesse Hi Paris Yves Robert

Colaboración en la comuna de Montreuil

Siguiendo con la alimentación y para tranquilizar a mi madre, incluyo un collage con varias recetas muy francesas y una pizza de rechupete. Las ostras todavía se me atragantan un poco, creo que no soy capaz de apreciarlas del todo. Sin embargo, basándome en la idea de que me va a pasar como la cerveza, seguiré probándolas de vez en cuando.


Pasando a los días de diario, quiero mostrar la furgo que conduzco bastante a menudo. En ella transportamos todas las herramientas y materiales a las obras. Este mes hemos terminado la VMC (ventilation mécanique contrôlée) en una casa, hemos pintado una habitación en otra y hemos derribado parte de un baño para hacer una ampliación en Enero. Esta última parte me interesa especialmente porque me han pedido que haga los planos y estoy leyendo todo lo que piden desde el ayuntamiento para autorizar la obra, investigando sobre aislantes térmicos, etc.

Laurent y Chloe con sus bolsas de comida.

La VMC la montamos en una casa de una madre separada. Una mujer todo terreno con unos hijos educados y simpáticos. 
El trabajo de pintura lo hicimos para un señor de sesenta y muchos años, con esclerosis y depresión. Se presentó diciéndome su nombre y hablándome del origen de su enfermedad y todo lo que ha empeorado con el tiempo. Daba igual el tema que sacásemos que todo lo conseguía relacionar con su malestar. Se me antojó que en sí mismo constituía un personaje perfecto para una obra de teatro. También me hizo preguntarme si yo sería capaz de tener una actitud más optimista si tuviese que vivir con dolores constantes.
El proyecto del baño es para una pareja joven con una niña de dos años. Son muy hippies. Se compraron una casa vieja hace un año y algo y la están reformando poco a poco. Durante la comida estuvimos hablando de educación y métodos de tratamiento de agua doméstica. 
Con esta presentación quiero mostrar la diversidad que existe entre las personas que solicitan nuestra ayuda. Muchas personas mayores, familias modestas... en ocasiones nos encontramos situaciones poco agradables que me mueven algo por dentro y me recuerdan que no debo dar nada por sentado.

También hemos hecho bastantes talleres aprovechando que se acerca la navidad. El pino es un ejemplo. Ese está en nuestra casa y el pasado domingo dedicamos unas cuantas horas a hacer adornos mientras bebíamos vino caliente y escuchábamos canciones inglesas típicas de navidad y villancicos. Todos se sorprendieron de que la mayoría estuviesen cantados por niños y en tonos tan agudos.
Olivier trabaja sobre el muro en el taller de St. Pierre de Corps




¿Qué me queda? El tiempo libre. 
II visita de EVS. Esta vez los voluntarios de Burdeos: un italiano, una alemana, un armenio y un belga. De Viernes a Sábado. Visitamos el centro de la ciudad, cenamos hamburguesa y fuimos (un poco de casualidad) a un evento chulísimo* que organizaban en una nave en un polígono industrial y que se basaba en el festival de Nevada que se llama Burning Man. El domingo visitamos el Castillo de Chambord.


* Esa noche necesita una explicación pormenorizada. Salimos de casa y pronto empezamos a oír la música. La seguimos con cierto escepticismo. Al llegar, había un pasacalles con ruedas de hasta cuatro metros cubiertas de luces. Todo el mundo iba vestido de forma extravagante y bailaba sin el más mínimo sentido del ridículo. El desfile terminó en una gran nave donde pincharon música electro hasta las tres de la mañana. De camino a casa, un grupo nos invitó a continuar la fiesta en su casa. Resultó que vivían muy cerca de nosotros, casi vecinos. Eran músicos (hay mucha música en Tours) y todos super simpáticos. Podéis escuchar algo suyo en Youtube: Lehmanns Brothers.

 La visita, Chloe, Nango y yo en la furgo de camino al Castillo de Chambord

Vista desde el Castillo de Chambord

¡Ah, es verdad! Una noche hubo un incendio en el bloque de al lado. Como los trasteros del sótano están comunicados, el humo llegó hasta nuestro portal. Nos despertamos por los bomberos y al ver el humo nos asustamos y decidimos bajar a la calle. Nos tomaron la tensión y miraron el oxígeno en sangre. Estuvimos dos horas en una ludoteca que abrieron para los vecinos y a las cinco o así pudimos volver a casa. De esa noche conservamos la manta térmica que ofrecieron a Chloe y que ahora decora la pared de nuestro WC. La foto la hemos hecho para un concurso de una librería. ¡A ver si ganamos!



El último sábado de Noviembre fui a París para encontrarme con la Mery y su churri. Siempre sienta bien volver a casa, a tu gente, aunque sea por un rato. Pocas horas, pero bien aprovechadas, poniéndonos al día y recordando episodios pasados. También aproveché para visitar una expo de mi queridísimo Egon Schiele en la Fundación Louis Vuitton (edificio de Frank Gehry, el mismo que el del Guggenheim de Bilbao). 

Detalle estructural ;)

Se me ha ido de las manos. Creo que en esta ocasión, más que para poneros al día a vosotros, he escrito para mí. Para asimilar un poco lo acontecido y para tener un sitio al que volver cuando hayan pasado unos años. 

Termino con una foto de un evento que hicieron en nuestro barrio y en el que echamos una mano. Un viernes por la mañana, cabezudos africanos y un pasacalles con música en directo. Ni tan mal. 


Besitos.